Inventario de Hostilidad Buss-Durkee para niños y adolescentes
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Inventario de hostilidad Buss-Durkee para niños

Prueba de Hostilidad Buss-Durkee para Niños

A medida que una persona crece, sus necesidades de autodeterminación, formas de expresar emociones y lograr metas cambian. La hostilidad y las acciones negativas de los niños y adolescentes suelen ser causadas por el deseo de destacarse, aumentar su estatus ante los ojos de los demás, la incapacidad para cooperar o el estrés experimentado.

Cuanto más reprima el niño sus ambiciones, deseos y resentimientos, mayores serán el sentimiento de soledad, la percepción negativa del mundo que lo rodea y el crecimiento de la apatía. Una permisividad total, por lo general, conduce a un aumento de la hostilidad y la agresividad. Incluso a los adultos les resulta difícil encontrar un punto medio entre la búsqueda agresiva de un objetivo y la indecisión para alcanzar el resultado deseado; para la psique de un niño, elegir un modelo de comportamiento y controlar las emociones es mucho más difícil.

Prueba de agresividad para niños

Esta prueba es una versión adaptada del inventario de hostilidad de Buss-Durkee, modificada por la psicóloga G. A. Zuckerman específicamente para evaluar el nivel de hostilidad en niños y adolescentes.

El resultado permitirá valorar con qué intensidad el niño percibe de forma negativa el comportamiento de los demás, si esto le genera resentimiento e ira, y en qué medida logra controlar estas emociones.

Prueba de Hostilidad para Adolescentes

Cada persona presenta cierto grado de hostilidad y agresividad. Tenga en cuenta que esta prueba está destinada únicamente a fines informativos y educativos; sus resultados no pueden reemplazar la ayuda real de un especialista y no deben utilizarse para tomar ninguna decisión.

1. Si me enfado, puedo golpear a alguien.
2. Nunca me molesto lo suficiente como para lanzar objetos.
3. Me molesto fácilmente, pero también me calmo rápidamente.
4. Si no me piden que haga algo de manera amigable, no cumpliré con la solicitud.
5. Me parece que el destino es injusto conmigo.
6. Sé de lo que la gente está hablando a mis espaldas.
7. No puedo evitar discutir si la gente no está de acuerdo conmigo.
8. Si llegara a mentirle a alguien, sentí un remordimiento doloroso.
9. Creo que no soy capaz de golpear a una persona.
10. Cuando me molesto, golpeo puertas.

¿A qué edad se puede realizar este test?

Se recomienda para niños y adolescentes de entre 10 y 17 años. En esta etapa, el niño ya es capaz de reflexionar sobre sus acciones. Los estudiantes más jóvenes pueden necesitar ayuda de un adulto para entender ciertas frases.

¿Se puede confiar en las respuestas de un adolescente?

Los resultados dependen de la sinceridad. Los adolescentes pueden dar respuestas “socialmente deseables” o exagerar por rebeldía. Es vital realizar el test en un ambiente de confianza, viéndolo como autoconocimiento y no como una crítica.

¿En qué se diferencia la versión infantil de la de adultos?

Las preguntas están adaptadas a situaciones cotidianas de niños y jóvenes (escuela, amigos). El lenguaje es más sencillo y los baremos de puntuación consideran la inestabilidad emocional propia de la pubertad.

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