Es el efecto de la "ira acumulada". El test multidimensional evalúa no solo la intensidad de un estallido, sino también la frecuencia de la irritación. Si se ignoran los pequeños desencadenantes durante el día, la psique pierde recursos de control y cualquier detalle se convierte en la "última gota" que desencadena una reacción poderosa.
Los estudios muestran que los niveles de ira experimentada son aproximadamente iguales entre los sexos. La diferencia suele radicar en los métodos de expresión: las normas sociales a menudo permiten a los hombres una agresión abierta (anger-out),mientras que se anima a las mujeres a suprimir la ira (anger-in),lo que conduce a diferentes estrategias de comportamiento.