La escala clásica es unidimensional y no tiene en cuenta la diferencia entre las libertades económicas y sociales. El uso de dos ejes permite separar los temas de regulación económica estatal de los temas de libertad personal de los ciudadanos.
Los centristas son personas con opiniones moderadas que no apoyan reformas de mercado radicales ni un control estatal total. En el gráfico, se sitúan cerca de la intersección de los ejes, lo que representa un equilibrio entre diferentes ideologías.
En el contexto de la brújula política, el autoritarismo se refiere a la creencia de que las instituciones estatales deben tener suficiente poder para mantener el orden social. No es necesariamente un apoyo a la tiranía, sino una prioridad de los intereses colectivos sobre la libertad individual absoluta.