Los introvertidos pueden disfrutar de la interacción social, pero se agotan y necesitan recargar energías. Las personas con rasgos esquizoides generalmente no sienten la necesidad de tener relaciones cercanas y no obtienen satisfacción emocional de ellas (anhedonia).
A pesar de la similitud en los nombres, son condiciones diferentes. El trastorno esquizoide es un tipo de personalidad estable, no una psicosis psiquiátrica. Las personas con este trastorno no presentan las alucinaciones o delirios característicos de la esquizofrenia.
La ayuda profesional solo es necesaria si los rasgos de personalidad dificultan la adaptación social o causan un malestar interno profundo. Si la persona se siente en armonía con su soledad, generalmente no se requiere tratamiento.